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BUSCADOR DE ALHAURIN.COM      -       HEMEROTECA      -         ALHAURÍN DE LA TORRE  domingo, 10 de abril de 2005 

 ASÍ ES MI GENTE 

ENTREVISTA A SEBASTIÁN ORTEGA MARTÍNEZ 

A mi hermano Juan Ortega, no se le ha dado el reconocimiento que se merecía... 

Mercedes López. 10.04.05. Conocí a Sebastián Ortega el mismo día de la entrevista y decidí hacerlo por un solo motivo, su hijo Cristóbal. Cuando a un hijo se le llena la boca de alabanzas hacia su padre y le brillan los ojos cuando habla de él,  solo quiere decir una cosa y es que  ese hombre es una buena persona, no cabe duda.  Sebastián Ortega, el último de cuatro hermanos, hijo de Cristóbal Ortega Navarro ( alcalde de Alhaurín en dos ocasiones y del que Sebastián destaca su gran bondad y buen corazón) y de Doña Francisca Martínez Valderrama. Dedicó su vida a la enseñanza y llegó a tener en una de las escuelas rurales en las que trabajó, cien alumnos. La enseñanza la combinaba con su otra profesión, ATS. Hoy ya jubilado lo podemos ver pasear por las calles de nuestro pueblo, del que se siente orgulloso. Me ha prometido que enviará a la redacción fotos antiguas de Alhaurín muy interesantes. Coincide con lo que ya nos dijera el poeta Juan Arias, Alhaurín de la Torre ha perdido su identidad de pueblo. 

Alh.com: ¿Dónde nació usted? 

Sebastián: Nací en la Calle Juan Carlos I, la antigua Calle Mesones, número 6, un 24 de Septiembre de 1941. Parteó a mi madre una señora que creo que se llamaba Isabelita Ruiz. Mi padre Cristóbal Ortega Navarro, que fue Alcalde de Alhaurín en dos ocasiones, estaba tomando una copa con varios amigos, uno de ellos era Don Luis Caparrós, eran muy amigos y con él lo celebró. 

Alh.com: ¿Quién era Luis Caparrós?  

Sebastián:  Un hombre que vino a Alhaurín y compró una finca, hizo muchos pozos pero tuvo la mala suerte de que nunca encontró agua, le vendió la finca a uno de la legión y fíjate que fue pinchar y encontrar agua.  

Alh.com: Cuéntame como llegas a hacerte maestro. 

Sebastián:   Yo era un estudiante normal, un poquito aventajado, mis años escolares aquí en el pueblo fueron con  el maestro Don Emilio Romero Hinojosa, un gran profesor que dejó aquí una estela grandísima, porque todos los que estuvimos con él aprendimos muchísimo. Luego pasé a la Escuela de Formación Profesional Francisco Franco, estuve dos años aprendiendo imprenta, yo era cajista. Por la necesidad escolar que había  en la provincia de Málaga, el Obispo de Málaga, Don Ángel Herrera Oria creó las escuelas rurales. Un primo mío estaba de maestro rural y cuando se salió me propuso que entrara yo, por lo que estuve un año preparándome en la Escuela de Magisterio Rural y contábamos con los Hermanos Maristas para ayudarnos y enseñarnos. Teniendo esta base me examiné de bachillerato en solo dos años. Por último me hice maestro nacional, que por cierto el último año estuve acostado debido a una pleuritis pero me preparé, me examiné y aprobé. Ya como maestro casi siempre he estado aquí en el pueblo, en el Arroyo de la Miel y en Torremolinos. 

Alh.com:  Como maestro rural, ¿Dónde ejerciste? 

Sebastián:  Estuve tres años en la Estación de Gaucín, dos años en el Arroyo de la Miel y un año en Alhaurín el Grande. 

Alh.com: ¿Alguna anécdota de esa época? 

Sebastián:   Hay una muy graciosa. Yo les tenía dicho a los niños que no abrieran la puerta a nadie sin la contraseña cuando yo salía.  Un día vino el inspector y pegaba a la puerta, pero como no correspondía con la contraseña ninguno de los sesenta niños abría la puerta. Ya se iba cuando yo volvía de apagar el fuego de la hornilla, al encontrarnos  me dijo, -Hombre... ¸¿hoy qué,  de cacería, poniendo la red? Yo le contesté que cómo iba a abandonar la escuela. Nos dirigimos a la escuela pegué con la contraseña y Cristobita abrió la puerta... 

Alh.com:  ¿Cuándo te hiciste ATS? 

Sebastián: Siendo maestro interino, las clases eran por las tardes y las  prácticas las hacía a deshoras  en el Hospital Civil, por las noches, me daban las dos de la noche en el cruce de Churriana esperando que alguien pasara ya que no había tantos coches como ahora.  Lo de ATS me vino muy bien, porque estuve trabajando unos pocos de años en el Tívoli.  Estuve muchos años combinando la clínica con la escuela.  En este momento su hijo Cristóbal comenta que se está poniendo demasiado bueno, que  cuente también las travesuras que hacía de niño. – Cuéntale a Mercedes lo del cántaro. 

Sebastián: Yo era travieso como todos los niños. Por ejemplo, antes las mujeres tenían que ir con los cántaros a la fuente y yo le tiraba piedras y los rompía, pero mi padre le compraba otro cántaro y a mí me daba con la correa. 

Alh.com: Antonia Urbano Fernández, tu mujer, ¿Cómo la conociste? 

Sebastián: Mi mujer vivía en Torremolinos pero como era coína cuando llegó la feria fue y allí la conocí. Ya luego fui a verla a Torremolinos, con el detalle que primero pasé por una floristería y le llevé tres rosas rojas, algo que a ella le gustó mucho. Ella era muy guapa, todavía es muy guapa  y con mucho encanto. Trabajaba en el Salón de Belleza de Yuseppe y Ovino, era un salón con mucho nombre a donde iban las más famosas.  Nos casamos el 24 de Diciembre de 1972 y nos fuimos de luna de miel a Barcelona, donde estaba mi hermano Juan (jefe de policía de Tarrasa) 

Alh.com:  ¿Qué recuerdas de tu madre? 

Sebastián: Mi madre tenía un encanto y dulzura insuperable, se llamaba Francisca Martínez Valderrama.  Donde estamos ahora mismo era la salida del cine, a pesar de que en mi casa había agua, mi madre para que los niños entraran al cine los mandaba a llenar el botijo, cuando se lo traía le decía, anda entra hijo y así tantos, hasta que mi padre decía, con el humor que le caracterizaba, - Sí, mi señora habrá comido bacalao hoy porque ya han entrado 20 botijos de agua. 

Alh.com: ¿Por qué el gobernador García del Olmo le dijo a tu padre que gastaba mucho dinero? 

Sebastián: No había dinero, la gente trabajaba de sol a sol por catorce pesetas (cuando trabajaba). Si un  niño enfermaba  y el médico le mandaba dos tarros de penicilina (a tres duros cada uno) venían a mi padre y él  se la recetaba y los mandaba a Rafael el Boticario. Le dijo al Gobernador, usted tiene que venir a mi pueblo, cuando una mujer viene con su hijo para que le dé la receta y yo le digo que no, la mujer sale llorando calle abajo y no le da tiempo ir muy lejos cuando ya está de vuelta porque se ha cruzado con mi señora y me la trae. – Cristóbal a esta señora hay que ayudarla, tiene el niño malo. Así que el Gobernador dijo, bueno que vamos hacer. 

Alh.com: ¿Alguna espinita clavada?  

Sebastián: Pues mira, que aquí en el pueblo no se le ha dado el mérito y el reconocimiento a mi hermano Juan Ortega, que fue quién envió a los dueños del Punto Industrial, algo que generó cientos de puestos de trabajos, no sólo en el pueblo sino en todo los alrededores.  Juan Ortega, mi hermano, conocía a Don Alfonso Sánchez Espinilla, padre e  hijo, le dijeron que iban a montar las fábricas en Cártama, entonces mi hermano les dijo, irse a Alhaurín de la Torre, que mi padre es el Alcalde de allí y le voy a avisar que vais.  Cuando llegaron, mi padre los invitó a comer en la Carihuela, (de su bolsillo, ojo) y les buscó el terreno (sin cobrar ni un duro) que es donde está hoy el Ayuntamiento. 

Alh.com: Por último algo que decirles a los alhaurinos que no hemos nacido en Alhaurín. 

Sebastián: ¿Qué les voy a decir yo? Pues que se integren, que aporten todo lo que sea positivo para el pueblo y nada más.